“el lenguaje corporal femenino apoyado contra una pared”

La postura del cuerpo es esencial: brazos cruzados que muestran una actitud a la defensiva, tobillos entrelazados que denotan inseguridad, piernas abiertas que quieren demostrar superioridad… Eso sí, no juzgues al 100%, principalmente porque nadie puede estar con una postura impoluta todo el tiempo, ¡y menos todavía en las típicas reuniones interminables!

El paralenguaje (incluyendo el lenguaje del cuerpo) ha sido extensamente estudiado en la psicología social. En el discurso diario y la psicología popular, el término suele aplicarse al lenguaje corporal considerado involuntario, aunque algunas veces la diferencia entre lo considerado lenguaje corporal voluntario e involuntario suele ser controvertido. Por ejemplo, una sonrisa puede ser provocada consciente o inconscientemente.

Mira, sabes que seria bueno?, haz un articulo aquí sobre aquellas frases en donde argumentes en contra de esa falacia, así tumbaríamos de una buena vez aquel desastroso mito urbano que solo confunde a los hombres.

El lenguaje corporal es el modo de comunicación más utilizado por hombres y mujeres, y sin embargo es el más misterioso y desconocido. Se trata de un lenguaje que no miente, de allí la importancia de analizarlo, identificarlo y de conocer la verdad detrás de las palabras. 

Ahora, cruza tu mirada con la suya y observa atentamente la manera en que te responde. Si baja los ojos antes de desviar su mirada, puede ser interpretado como un signo de sumisión y podría indicar que te encuentra seductor. Trata de cruzar su mirada repetidas veces y esboza una pequeña sonrisa para que se sienta a gusto y así darle a entender, discretamente, que te interesas por su persona. Observa la manera en la que mira hacia otro lado.

Luego hay mujeres raras que prefieren los tipos escuchimizados, poquita cosa y que no les gustan los chulazos. Son una minoría; pero salen ganando, primero porque tienen menos probabilidades de que se la peguen con otra y también porque el día que se líen a tirarse los platos a la cabeza no llevan todas las de perder.

No hay necesidad de sentir unos nervios descontrolados antes de la primera cita. ¡Tienes que estar ahí para saber cómo marchan las cosas! No puedes predisponerte a pensar que todo irá mal. Un gran consejo es que pienses en que todo saldrá bien, pues esto te dará seguridad.

Para una mujer, lo que realmente importa es si estas parado con la espalda recta. Esa postura refleja algo importante acerca de ti. Si quieres conquistar mujeres es muy importante la dirección desde la cual te acercas, tu causas una impresión diferente si te acercas desde el frente, el costado o desde atrás. En ese primer minuto que te acercas a una chica, ella se crea una idea de ti que define si saldrá o no contigo.

Generalmente es considerado inapropiado el rechazar un apretón de manos y en la mayoría de los círculos sociales se espera que aquella persona con el mayor estatus social sea quien lo inicie, particularmente de una reina.

–Si sus pies te señalan. Tendemos a adoptar posturas en las que nuestros pies están dirigidos hacia aquella zona de la habitación a la que encaminarnos. Lo cual quiere decir que apuntar con tus pies a otra persona significa que sientes curiosidad por ella, pero que si tu potencial pareja ha girado los pies a la puerta del bar, es porque quiere salir disparada cuanto antes. Las muñecas son una de las partes más sensibles del cuerpo femenino.

Presta atención al contacto visual. El contacto visual (un canal de kinésica) es la forma básica en que las personas comunican dominio. Las personas que establecen el dominio se tomarán la libertad de mirar fijamente a los ojos y examinarán a los demás mientras hacen contacto visual directo. También serán las últimas en romper el contacto visual.[30]

1- La mirada: las mujeres son distintas unas de otras. Muchas tienen la seguridad necesaria en sí mismas para mirarte de frente, y otras desvían la mirada por pena. Lo que no cambia es el enganche. Sí, el enganche que logras tú con tu mirada.

Con este gesto te está queriendo decir que le atraes en un plano mayor y se está preparando para que te le acerques. Si notas que una mujer inclina su cabeza hacia un lado y quita su cabello para mostrar su cuello, significa que tiene interés en ti.

–Si te toca. De manera no sexual, se entiende, porque entonces ¿para qué necesitaríamos estos consejos? La proxémica señala que tendemos a situarnos más cerca de aquellas personas con las que nos sentimos a gusto –por lo que fíjate si en un bar realiza movimientos estratégicos para situarse a tu lado– y queremos entablar una relación, al mismo tiempo que evitamos gestos como cruzarnos de brazos (si esto ocurre, no tienes ninguna posibilidad).

Es una manera en la que el cerebro se asegura de recibir toda la información posible de lo que está viendo, y si las pupilas de la chica se ven más grandes de lo normal, está garantizado que se siente emocionada respecto a ti. Créenos, es ciencia.

Una forma de saber si has logrado crear atracción en una chica al final de una cita, es mediante el abrazo de despedida. La familia y los amigos se abrazan ordinariamente, y lo hacen añadiendo una palmadita en la espalda.

La cara refleja un sinfín de gestos y microgestos que se deben tener en cuenta en la comunicación verbal. La forma de las cejas, la apertura de los ojos, la posición de los labios… Cada elemento es clave para descifrar el sentimiento de la interlocutora. Por ejemplo, piensa en alguien que te sonríe: ¿cómo saber si su sonrisa es sincera? Fíjate en sus ojos: si aparecen las llamadas “patas de gallo”, es que su sonrisa no es falsa. Una sonrisa en la que sólo se mueven los labios tiene muchos números de no ser sincera.

Si te encuentras con un hombre que trata de serte útil en el trabajo, ayudándote, o dándote más importancia que a las demás personas, es indicativo de su interés en ti. Los hombres suelen ser muy conservadores para ofrecer ayuda, especialmente en el trabajo, y lo hacen sólo si tienen interés en determinada persona. 

Si pensamos en una postura ideal para transmitir seguridad sería exactamente igual en el caso de hombres y mujeres, ésta podría seguir la siguiente pauta: (imaginemos la situación de tener que hablar en público, por ejemplo) Lo más adecuado es mantener una postura erguida, mirada en constante movimiento por el auditorio para conectar y captar la atención de todos, manos y brazos en movimiento ‘ilustrando’ el mensaje para transmitir credibilidad, piernas rectas, ligeramente separadas (de 15 a 20 cm de distancia de un pie a otro) firmes al suelo, sin balanceos, ni apoyos laterales en la cadera. Es la figura que más seguramente pueda transmitir confianza en uno mismo o en una misma.